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El polo productivo de Yerba Buena del programa nacional Potenciar Trabajo alberga diferentes talleres en donde cientos de vecinos aprenden un oficio y adquieren las herramientas para poder insertarse laboralmente o emprender sus propios proyectos. 

En el taller de herrería, alrededor de treinta alumnos trabajan día a día en la creación de juegos infantiles, cartelerías, portones, arcos de fútbol, aros de básquet que luego son instalados en los espacios públicos de la ciudad. 

“Los alumnos están hace cinco años con nosotros y han aprendido muy bien el oficio de herrería. Acá trabajamos a partir de los hierros que reciclamos, reutilizamos las cosas que están en desuso para tratar de cubrir todas las necesidades que nos plantean desde el municipio”, explicó Marcela Heredia, directora de Acción Social municipal. 

En otro sector del predio, en el taller de mobiliario urbano trabajan decenas de beneficiarios del programa repartidos en dos grupos específicos. Uno se encarga de las tareas relacionadas con la herrería mientras que el otro se enfoca en el premoldeado de hormigón. 

“Ahora estamos armando merenderos, mojones, bancos de plazas y diversas necesidades que surgen para mejorar los espacios públicos”, destacó Emmanuel Pereyra, profesor del taller de premoldeado de hormigón. “También hemos hecho macetas, esferas para delimitar calles o mosaicos en las plazas”, agregó. 

En la entrada al polo productivo, más de 30 beneficiarias se capacitan y trabajan en el taller de costura desde hace cinco años. Desde allí proveen a distintas áreas del municipio con indumentarias y accesorios. 

“Hacen la vestimenta y barbijos para los médicos y enfermeros del Carrillo, delantales para el equipo de desmalezamiento de Urgencias Vecinales, para las maestras y alumnos del EPI. También hacen las bolsas con las que el Vivero entrega compost a los vecinos. Es decir, todo los que nos solicitan las dependencias municipales”, detalló Marcela Heredia.